
El coro griego de musas inspiradas | Segunda parte
💤 Mientras Hércules disfruta de un merecido descanso en la Sala de siestas del Olimpo tras sus heroicas intervenciones, nosotros nos quedamos despiertos para seguir desentrañando un lado técnico de la escritura: la voz narrativa.
¿Alguna vez te has preguntado desde dónde mira el narrador y cuánta información decide soltarle al lector?
Si estamos buscando el enfoque ideal para narrar nuestra novela, esta clasificación puede ser de utilidad:
1️⃣ Por persona gramatical:
⭐ Primera persona (intradiegético): vive la historia en carne propia (Protagonista), la cuenta como espectador (Testigo) o reproduce sus mecanismos de pensamiento (Monólogo interior). Es el que más se aleja del autor.
⭐ Segunda persona: busca la complicidad del lector hablándole de «tú/vos» o «ustedes», desdoblando su propia personalidad.
⭐ Tercera persona (extradiegético): alguien externo que se encuentra fuera de la historia.
2️⃣ Por la cantidad de información que posee:
⭐ Omnisciente o directivo: domina la totalidad de la narración y los sentimientos de todos.
⭐ Deficiente o testigo: Un mero observador que no puede penetrar en las mentes ajenas.
⭐ Equisciente: se funde con el protagonista y solo sabe lo que le otorgan sus vivencias.
¿Cuáles son las claves para elegir el narrador perfecto y aprender a medir la distancia emocional con el lector?
