
El coro griego de musas inspiradas | Segunda parte
La siesta de Hércules y la clasificación del narrador En la entrega anterior nos asistimos de la ayuda y la gran fortaleza de Hércules para dar inicio a un tema profundo y complejo como es el análisis de la voz narrativa de unas historia. Además, hicimos ciertas aproximaciones a la variedad de enfoques o posiciones que puede adoptar quien se encarga del relato, y que la decisión de esa posición o enfoque depende de la intención que tenga en relación al propio relato de la historia que quiere transmitir como así también la información o la versión de los hechos y sus interpretaciones que quiera que le llegue al lector. Ahora, aprovechando el descanso que Hércules se encuentra disfrutando en la Sala de Siestas que suelen tomar los dioses del Olimpo luego de sus heróicas intervenciones, vamos a empaparnos de un costado un tanto más técnico en relación a este tema, esto es algunas clasificaciones, conceptos básicos y consejos útiles para elegir un narrador. Conceptos básicos Narrador. ¿Qué es precisamente un narrador? Es la voz que cuenta la historia dentro del texto. Aunque parezca una obviedad discriminarlo, el narrador no es idéntico al autor: es una entidad narrativa creada para el relato que puede tomar una personalidad completamente distinta a la que realmente tiene el autor. Y esta personalidad la justifica el desde dónde pretende transmitir la historia y con qué finalidad. Diégesis. ¿Qué es? Es el mundo narrado; todo lo que ocurre en la historia, los contextos, los escenarios y sus características. Toda descripción de tiempo, espacio, sucesos y sus entrelazamientos permiten determinar la configuración de las coordenadas dentro de las cuales la historia cobrará vida. Focalización. ¿Desde dónde se mira lo relatado? Hacemos referencia al sujeto o perspectiva que percibe los acontecimientos (desde dónde se ve el relato). Este posicionamiento es distinto de la persona gramatical del narrador. Por un lado está quien cuenta la historia y por el otro está quien la percibe, quien la experimenta. Un ejemplo claro de este desdoblamiento de la narración es el Doctor Watson de las famosas aventuras detectivescas de Sherlock Holmes: Watson es quien narra, quien cuenta la historia, pero no está interesado en hablar de él y de sus propias vivencias, sino que su enfoque está puesto en la genialidad resolutiva que posee su querido amigo Sherlock. Autorreferencialidad, ¿el narrador está dentro o fuera de la historia? Esto es, si el narrador forma parte o no del mundo que narra y si los acontecimientos le suceden a él, le suceden en una parte a él pero no es el protagonista o sólo los describe desde afuera, como quien mira los peces mientras nadan el largo de una pecera. Clasificación del narrador por persona gramatical 1. Primera persona o intradiegético Es el caso del narrador interno o protagonista. Se trata de un personaje que se encuentra dentro de la historia (intradiegético): actúa, juzga y tiene opiniones sobre los hechos y los otros personajes que aparecen. En este caso, el narrador sólo tiene y aporta información basada en su propia visión de los eventos. Este narrador es el que más se diferencia del propio autor: es un personaje que vive la historia en carne propia y que tiene necesariamente que cumplir con todas las normas de ser un personaje, incluso cuando esté cumpliendo tareas de narrador. Es decir que para tomar conocimiento de algún hecho es necesario que lo experimente con sus propios sentidos, o bien, que algún otro personaje se lo cuente. Sólo puede transmitir sus propios pensamientos y opiniones, pero no los de los demás personajes, a no ser que los conozca por las vivencias mismas que ha tenido en la historia. El narrador en primera persona puede ser el propio protagonista de la historia, alguien muy cercano a él y que conoce sus pensamientos y acciones o algún personaje marginal que tenga poco que ver con los hechos que se narran pero que aún así los observa, los analiza y los interpreta desde adentro del relato. En este caso hacemos referencia al nivel de implicación personal protagónicamente hablando que tiene el narrador-personaje. Y podemos clasificarlo en: Narrador-protagonista: cuenta su propia historia. Es el personaje principal y todo lo que sucede lo sabemos a través de él. Este narrador adopta el punto de vista subjetivo del protagonista y le impide interpretar de forma absoluta e imparcial los pensamientos y acciones de los restantes personajes de la narración. Narrador testigo: es un espectador de lo que sucede, un personaje que asume la función de narrar. Pero no es el protagonista de la historia, sino un personaje secundario. Cuenta la historia en la que participa o interviene desde su punto de vista, como alguien que la ha vivido desde fuera, pero que es parte del mundo del relato. Narrador de monólogo interior: este tipo de narración introduce una reflexión que se acerca estrechamente a la disertación sobre un tema. Se trata de la técnica literaria que intenta reproducir los mecanismos del pensamiento en el texto, tales como la asociación de ideas. 2. Segunda persona Es el tipo de narrador menos utilizado. Tiene las características del narrador intradiegético porque suele contar su propia historia. Es un tipo de narrador que busca la complicidad del lector. Por eso se dirige constantemente a él utilizando los paradigmas de segunda persona, es decir, “tú”, “te”, “a ti”, «ustedes», etc. El personaje desdobla su personalidad y habla consigo mismo como si lo hiciera con otro. 3. Tercera persona o extradiegético El narrador es un externo, se encuentra fuera de la historia. Aquí la voz narrativa se dirige a uno o a varios personajes de forma directa. Clasificación del narrador por la posición o cantidad de información que posee de la historia 1. Narrador omnisciente o directivo Es quien conoce a detalle la historia porque domina la totalidad de la narración, conociendo no sólo el presente, sino el pasado e incluso el futuro. Trata de ser objetivo en lo que dice o piensa. Las características principales son


