julio 2026

Retrato de duendecillo sonriente con sombrero verde sentado al lado de un caldero lleno de monedas de oro.
Escritura literaria

El arcoíris interior

Sin transformación, no hay evolución: la lógica detrás del arco del personaje.

En la construcción narrativa es importante tener en cuenta un aspecto vital para otorgarle al actor del relato un corte verosímil y real: el tránsito del personaje por diferentes conflictos demanda una consecuencia coherente; que aquel no sea el mismo luego de superar los nudos desafiantes.

En nuestro artículo del Newsletter «El arcoíris interior: el arco de transformación y el duende del pañuelo rojo», analizamos cómo los dilemas psicológicos contenidos en los puntos de quiebre moldean la credibilidad de un personaje.

A través de Tom, el granjero de la leyenda celta del duende y el tesoro al final del arcoíris, desglosamos:

💙 La situación inicial. Azul: Tom pretende hacerse rico desde la pasividad, la inacción sin esfuerzo e incomodidad.

💚 El conflicto. Verde: bajo el traje del duende, la mala conciencia, la mente errónea carente de verdad se manifiesta frente a Tom de una manera particular.

❤️ La situación final. Rojo: el llamado a la acción y el desafío de la integración de la voluntad se demuestra en los pañuelos rojos atados en los arbustos, reflejándose así la urgencia del cambio.

Ya sea que un protagonista alcance la redención o caiga en el estancamiento de su propia sombra, la transmutación de sí mismo es el único elemento que garantiza la una realidad indiscutible: no puede seguir siendo tal como era luego de las tormentas argumentales.

👉 ¡Te invitamos a leer el artículo completo!

Portada cuadrada del post sobre orden temporal en la narración literaria, ilustrada con los personajes de caricatura Coyote y Correcaminos.
Escritura literaria

Coyote o Correcaminos

¿Sos un arquitecto narrativo lineal o un estratega del caos? 📐💥

Cuando escribimos una historia, la gestión del tiempo es un recurso por demás valioso. Pero, una vez que definimos su velocidad, aparece la siguiente pregunta: ¿Cómo vamos a recorrerlo? ¿Recto o tomando atajos?
En esta oportunidad analizamos esta decisión a través de una “analogía cartoonera”: El Coyote y el Correcaminos. ¡Bip, bip! ⚡

⚡ El enfoque Correcaminos (linealidad): es el abordaje del relato contado en línea recta. Avanza de forma predecible y sucesiva. Un hecho tras otro sincronizado cronológicamente de acuerdo a su orden de aparición.

🚀 El enfoque Coyote (alteración): es la no-secuencialidad. Altera el mapa, toma pasadizos, vuelve al pasado o anticipa el futuro. Pone trampas detrás de los cactus y pinta túneles dimensionales confusos.

Entonces, ¿por qué un narrador elegiría contar los hechos de manera cronológica (Correcaminos) o, por el contrario, apropiarse del derecho de ejercer desarreglos temporales (Coyote)?

La respuesta está en este artículo. ¡Quedás invitado a leerlo!

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