
Coyote o Correcaminos
¿Sos un arquitecto narrativo lineal o un estratega del caos? 📐💥
Cuando escribimos una historia, la gestión del tiempo es un recurso por demás valioso. Pero, una vez que definimos su velocidad, aparece la siguiente pregunta: ¿Cómo vamos a recorrerlo? ¿Recto o tomando atajos?
En esta oportunidad analizamos esta decisión a través de una “analogía cartoonera”: El Coyote y el Correcaminos. ¡Bip, bip! ⚡
⚡ El enfoque Correcaminos (linealidad): es el abordaje del relato contado en línea recta. Avanza de forma predecible y sucesiva. Un hecho tras otro sincronizado cronológicamente de acuerdo a su orden de aparición.
🚀 El enfoque Coyote (alteración): es la no-secuencialidad. Altera el mapa, toma pasadizos, vuelve al pasado o anticipa el futuro. Pone trampas detrás de los cactus y pinta túneles dimensionales confusos.
Entonces, ¿por qué un narrador elegiría contar los hechos de manera cronológica (Correcaminos) o, por el contrario, apropiarse del derecho de ejercer desarreglos temporales (Coyote)?
La respuesta está en este artículo. ¡Quedás invitado a leerlo!
