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El storytelling: la ficción en la escritura de no-ficción

Cómo Jaskier cuenta al mundo acerca de The Witcher

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Toss a coin to your Witcher (Lanza una moneda a tu brujo) 

O’ valley of plenty (Oh, valle de la abundancia)

O’ valley of plenty, whoa-oh-oh (Oh, valle de la abundancia, oh-oh-oh)

Toss a coin to your Witcher (Lanza una moneda a tu brujo)

A friend of humanity (Un amigo de la humanidad) 

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Canta el bardo apuesto y seductor, generando una épica emocionante e irresistiblemente cautivadora para cualquiera que, voluntaria o accidentalmente, tenga oídos para recibir con placer agraciado su tono de voz dulce y su vibrato sensual.

El Efecto Jaskier: el bardo como traductor ficcional

 

Geralt de Rivia (The Witcher) es un brujo entrenado a base de tortuosos elixires destinados a extirpar de sí mismo a niveles despreciables, casi totales, la capacidad de experimentar emociones. 

Además de ese efecto, los elixires fueron dotándolo de ciertas alteraciones que se tradujeron en mutaciones extrasensoriales muy por encima del resto de los mortales. Resultado final: un mutante sin emociones de una fuerza inquebrantable, una bestial destreza para la batalla y sentidos extra agudizados que lo ascienden al escalafón de un ser sin vulnerabilidades y puntos débiles. Las relaciones interpersonales, el cansancio humano típico, las flaquezas de la mente y las vulnerabilidades físicas dejaron de alcanzarlo.

Es que Geralt ha sido entrenado para sostener un destino más grande que él. Y esto estará determinado por el cruce de caminos con la princesa Ciri de Cintra. Sin embargo, hasta que él no se encuentre con ella, sus extremas capacidades son usadas por quienes, a su turno, lo contratan para matar algún monstruo que acecha el pueblo, y que no podría ser enfrentado por un humano común. 

Pese a ello, este tipo de contrataciones no le traen buena fama, su aspecto no le trae buena fama ni su frialdad más allá del hielo tampoco lo hace. Sus hechos técnicos son reales y eficientes, pero no generan ni empatía ni afecto. Por lo que, a la larga, es mirado con extrañeza, y hasta despreciado, por el resto de los aldeanos. Para ellos, Geralt no es más que un mutante frío, peligroso y desagradable. Está situado en la vereda opuesta a la sensualidad cual imán del bardo.

Aquí es donde entra Jaskier

 

Jaskier no inventa las criaturas ni distorsiona la verdad de las batallas; simplemente hace lo que sabe hacer un gran artista: toma la realidad técnica de Geralt y la traduce en una balada inolvidable a través del lenguaje de la música.

Y la música le da paso a la emoción. Y la emoción le da paso a la empatía. Y la empatía a la identificación, a la compasión y a la vulnerabilidad. Al hacer esta magia artística, Jaskier logra tres aspectos fundamentales:

  • Resignifica la reputación del brujo: transforma la percepción pública de un cazador rechazado en la de un héroe necesario por su inigualable actuación.
  • Humaniza la complejidad: logra que el aldeano común entienda la verdadera amenaza que sólo Geralt puede enfrentar, entendiendo su aspecto y su actitud como parte fundamental de su trabajo.
  • Aumenta el valor percibido: consigue que el contratante no le duela pagar la recompensa sino que, de hecho, valore y sienta la necesidad de contar con el servicio de Geralt de Rivia («Toss a coin to your Witcher»).

¿Qué nos demuestra la transmutación lírica del bardo?

 

El poder del storytelling. 

Dentro de la no-ficción, dentro de la redacción que no está destinada a encajar en la narrativa literaria y su búsqueda por la estética del relato, el maquillaje narrativo no resulta imprescindible. 

Sin embargo, si la redacción comercial le pide prestado el traje embellecedor de esa estructura narrativa que domina el arte de contar una historia, el ofrecimiento del producto o servicio que podría hacer una marca a su público se transforma, migra, se traslada de un mensaje frío, técnico y ensalzador de las características de su producto para darle paso a la conexión y a la empatía con el dolor o con la necesidad de su público objetivo.

El storytelling, entonces, logra posicionarse como la decisión deliberada de encontrar la voz poética dentro de lo comercial, la emoción subyacente dentro de los objetivos de venta y la humanidad escondida detrás de cada dato duro del producto, para recordar que, al final del día, todas las soluciones técnicas existen y son hechas por y para personas.

Entonces, podríamos decir que Jaskier, el bardo de The Witcher, es el redactor publicitario (copywriter) definitivo de los nuevos tiempos de la escritura comercial: toma el trabajo técnico, necesario y frío del cazador de monstruos de Geralt de Rivia (los hechos propios de la no-ficción) y lo transforma en baladas épicas (storytelling) que cambian la percepción de los aldeanos y contratantes, construyen la marca del Brujo y hacen que estos le paguen mejor. El brujo, en definitiva, aumenta así sus ventas.

El storytelling toca un nervio central del copywriting moderno: usar las herramientas de la narrativa clásica —conflicto, empatía, transformación— para darle alma a la comunicación corporativa. Se convierte así datos fríos y la mera descripción de características funcionales de un producto o servicio en un viaje emocional con el potencial de tocar fibras internas en un potencial cliente.

El arte de prestarle vestimenta literaria a la realidad comercial

 

El storytelling no inventa hechos, sino que toma prestadas herramientas literarias (personajes, arco de transformación, tensión dramática) para vestir verdades comerciales y hacerlas memorables.

Durante décadas se asumió que la escritura de no-ficción —el periodismo, el marketing, las propuestas comerciales o los textos de posicionamiento de marca— debía responder únicamente a la objetividad de las bondades de un producto. Se creía que cuanto más técnico, aséptico y directo fuera un mensaje, mayor profesionalismo transmitía. 

Aquí es donde el storytelling irrumpe no como un mero recurso publicitario, sino como un puente de un alcance evidentemente mayor asociando con eficiencia dos mundos (un producto con un cliente). 

Las historias literarias funcionan porque responden a la arquitectura biológica de nuestro cerebro. La mente humana no está diseñada para almacenar bases de datos aisladas, sino para procesar secuencias de causa, emoción y efecto. 

Cuando un redactor digital aplica storytelling a un texto corporativo, institucional o tecnológico, lo que hace es importar los tres pilares universales de la narrativa clásica:

  • El conflicto como motor: sin tensión no hay atención. La no-ficción persuasiva necesita visibilizar un obstáculo real (un punto de dolor, una ineficiencia del mercado, una crisis de procesos) antes de presentar cualquier solución.
  • El personaje como espejo: el lector no conecta con un producto, un software o un eslogan abstracto; se identifica con la entidad que padece el problema o persigue un deseo de cambio.
  • El arco de transformación: toda información comercial debe narrar un tránsito. Muestra un antes dominado por la fricción y un después alcanzado tras la resolución del conflicto.

En la era del consumo digital masivo, dominar esta transposición de la ficción a la no-ficción dejó de ser un adorno estilístico. Es, en esencia, la diferencia entre emitir ruido informativo o ser una propuesta más cuya onda expansiva y magnética tiene un alcance pequeño o construir un mensaje que verdaderamente resuene en la memoria de quien lo recepta.

De las hogueras ancestrales a la era digital

 

Si intentamos encontrar el origen del storytelling podríamos anclarnos con poca definición en un punto del pasado en el cual la tradición oral se servía de las historias para transmitir valores y sobrevivir, para luego situarla en un punto de evolución tal como lo es la adopción formal por parte del marketing para conectar emocionalmente cuando la publicidad basada únicamente en las características del producto perdió efectividad.

El acto de contar historias no nació en los departamentos de marketing ni en los laboratorios de Silicon Valley. Es, en realidad, la tecnología de comunicación más antigua de la humanidad.

Mucho antes de la imprenta, la supervivencia de las primeras comunidades dependía de la tradición oral. Alrededor del fuego, las tribus no compartían estadísticas ni datos abstractos sobre el entorno; contaban historias que mantenían viva la identidad y la unidad del pueblo. Biológicamente, aprendimos a sobrevivir a través de los relatos.

Con la llegada de la Revolución Industrial y la consolidación de los medios masivos en el siglo XX, la comunicación comercial tomó una ruta puramente racional. Durante décadas, la redacción corporativa y publicitaria se centró de manera casi exclusiva en el producto: sus características técnicas, su precio y sus especificaciones. Era la era del beneficio funcional, del pragmatismo de lo que sirve.

Sin embargo, a medida que el mercado se saturó y la era digital democratizó el acceso a la información, este modelo perdió fuerza. Ante la presencia de diez empresas que ofrecen un software o un servicio con prestaciones idénticas, la lista de características deja de ser un diferencial.

¿Y si volvemos a los relatos alrededor del fuego tribal?

 

Fue allí donde la redacción de no-ficción fue redescubierta por el mundo comercial:

  • El cambio de eje: el foco dejó de estar en el producto (el objeto) y pasó a centrarse en la vivencia del cliente (el sujeto de la historia).
  • La batalla por la atención: en el ecosistema digital, una marca no compite únicamente contra su competencia directa, sino contra la sobrecarga de estímulos, redes sociales y plataformas de entretenimiento. La información plana se ignora porque no conecta.
  • La primacía de la emoción: la mente humana procesa y toma decisiones desde la empatía y la emoción, utilizando la lógica posterior únicamente para justificar la elección.

Así, el storytelling completó su travesía: migró desde los relatos antiguos y la ficción literaria al corazón de la comunicación corporativa moderna, convirtiéndose en el vehículo indispensable para estructurar la realidad y volverla memorable.

La estructura clásica narrativa adaptada al entorno digital

 

Para trasladar la magia de un relato a un texto comercial, de branding o de no-ficción, podemos tomar el esquema universal del Viaje del Héroe y simplificarlo en una secuencia de cuatro etapas esenciales:

Etapa narrativa (Ficción)

Traducción comercial (No-Ficción)

Efecto en la audiencia

1. El Estado Inicial

Presentación del cliente ideal en su entorno cotidiano.

Genera identificación inmediata («Ese soy yo»).

2. El Incidente o conflicto

El punto de dolor, la ineficiencia operativa o la necesidad no cubierta.

Despierta tensión y sentido de urgencia («Tengo este problema»).

3. La aparición del Guía o Mentor

La solución técnica, la marca o el servicio como el aliado facilitador.

Transmite autoridad sin invasión comercial («Existe una salida»).

4. La Transformación

El caso de éxito, el beneficio tangible y el nuevo estado de eficiencia.

Inspira confianza e impulsa a la acción («Quiero ese resultado»).

Formatos habituales de aplicación en no-ficción

 

Algunos ejemplos en los que podemos encontrar aplicada la técnica del storytelling son:

  • Manifiestos y páginas Sobre nosotros: en lugar de listar fechas de fundación, se narra la chispa que dio origen a la empresa a partir de una frustración no resuelta ni cubierta por la industria.
  • Casos de éxito (Case Studies): se abandona el reporte técnico aburrido para contar la travesía de un cliente real superando una crisis gracias a la solución implementada.
  • Secuencias de email y redes sociales: se toma un evento cotidiano o un error operativo y se lo convierte en una lección valiosa con un llamado a la acción al final.

 


 

Luego de la lectura de este artículo, dejamos abierta la mesa de debate para nuestra comunidad de escritores y lectores apasionados a través de 4 preguntas disparadoras:

🪕 Pregunta 1 (Sobre el rol de traductor): en los textos de no-ficción o en la comunicación de proyectos, ¿sentís que estás mostrando la información de manera fría como Geralt, o te animás a jugar el rol de Jaskier para traducirla en un relato que emocione?

💡 Pregunta 2 (Sobre el conflicto inicial): un principio clave del storytelling es que sin conflicto no hay atención. Al redactar sobre un producto, servicio o idea, ¿cómo hacés para visibilizar el punto de dolor del lector sin sonar invasivo o de manera excesivamente comercial?

📖 Pregunta 3 (Sobre las herramientas literarias): a la hora de comunicar una propuesta, ¿qué herramientas de la narrativa literaria (personajes, metáforas, arcos de transformación) son las que más te sirven para que un dato técnico se vuelva memorable?

🚀 Pregunta 4 (Sobre la promesa de transformación): en el artículo analizamos cómo el storytelling propone un tránsito entre un antes y un después. En los textos que escribís o leés a diario, ¿cuál sentís que es la clave para que esa transformación resulte genuina y no una mera promesa publicitaria?

¡Te leemos en comentarios!

¿Te gustaría saber más sobre este tema?

Melodías de un escrito | El podcast para escritores

Te dejamos el enlace al programa en el que reflexionamos sobre escritura y su universo creativo:

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